Guías
Playbook SEO para migración web: redirecciones, mapeo de URLs y checks post-lanzamiento
Un playbook de migración paso a paso: qué arriesga una migración, cómo mapear URLs y redirecciones, la checklist del día del lanzamiento y cómo monitorizar la recuperación.
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Qué arriesga realmente una migración
Una migración es cualquier cambio de URLs, plataforma, dominio, protocolo o plantillas que los buscadores ya entienden. El peligro no es el sitio nuevo, es la discontinuidad. Google tiene años de señales acumuladas en tus URLs antiguas, y si estas cambian sin un camino limpio de lo viejo a lo nuevo, ese valor se pierde.
Casi toda caída de tráfico tras la migración viene de las mismas causas: redirecciones ausentes, encadenadas o hacia la página equivocada; URLs desaparecidas; un noindex de staging que llegó a producción; o enlaces internos que aún apuntan a la estructura antigua. Este playbook busca prevenir cada una, en orden.
Antes del lanzamiento: mapea y prepara
- Rastrea el sitio actual y exporta cada URL indexable, más tus páginas top por tráfico, enlaces y conversiones desde analytics y Search Console.
- Marca un benchmark del estado actual: posiciones, número indexado, Core Web Vitals y principales landing pages, para medir la recuperación después.
- Construye la nueva estructura de URLs y confirma que las nuevas plantillas conservan títulos, encabezados, canónicas y datos estructurados.
- Verifica que el staging está bloqueado a la indexación (noindex o auth) — y recuerda que hay que quitarlo en el lanzamiento.
El plan de mapeo de URLs y redirecciones
El mapa de redirecciones es el entregable más importante. Cada URL antigua necesita un destino deliberado.
- Mapea cada URL antigua a su equivalente nuevo más cercano — uno a uno cuando sea posible, nunca una redirección masiva a la home.
- Usa redirecciones 301 (permanentes) para que pasen las señales; evita 302 en mudanzas permanentes.
- Elimina cadenas: la URL antigua salta directa a la nueva final, no a través de dos o tres redirecciones.
- Redirige las URLs antiguas sin equivalente a la categoría o padre más relevante, o devuelve 410 si el contenido realmente desapareció.
- Actualiza enlaces internos, canónicas y sitemap XML a las nuevas URLs — no confíes en las redirecciones para tapar enlaces internos antiguos.
Checks del día del lanzamiento
- Quita el noindex de staging y confirma que las páginas de producción son indexables — el fallo catastrófico más común.
- Comprueba redirecciones por muestreo en cada plantilla: cada una devuelve un solo 301 a una URL 200 en vivo.
- Confirma que el robots.txt del sitio nuevo permite el rastreo y no arrastra un «Disallow: /» de staging.
- Envía el nuevo sitemap XML en Search Console y mantén el antiguo accesible un tiempo para que Google encuentre las redirecciones.
- Verifica que canónicas, títulos y datos estructurados se renderizan bien en las páginas en vivo.
Errores que hunden el tráfico tras una migración
- Enviar el noindex de staging o un «Disallow: /» a producción, desindexando todo el sitio de un día para otro.
- Redirigir todo a la home en vez de mapear página a página, lo que tira el valor de posicionamiento.
- Dejar cadenas o bucles de redirección que diluyen señales y ralentizan el rastreo.
- Cambiar URLs, diseño, plataforma y contenido a la vez, sin poder saber qué cambio causó una caída.
Monitorización post-lanzamiento
Espera un bajón corto mientras Google reprocesa las redirecciones; el objetivo es recuperación en semanas, no pérdida permanente. Vigila las stats de rastreo, el informe de indexación y la cobertura de las nuevas URLs, y vuelve a rastrear el sitio para cazar cualquier redirección rota o 404 que se te pasara.
Usa DomainLens en las nuevas URLs para confirmar que cada página devuelve 200, lleva la canónica correcta, es indexable y mantiene sus Core Web Vitals — los mismos checks que revelan una redirección perdida o un noindex olvidado antes de que la caída de posiciones aparezca en analytics.